Histórico
ILGALAC celebra la descriminalización de la homosexualidad en Trinidad y Tobago

La República de Trinidad y Tobago ha dado un gran paso hacia la despenalización de la homosexualidad y el reconocimiento de la diversidad sexual en su conjunto. El 12 de abril del 2018 Devindra Rampersad, juez de la Suprema Corte trinitaria, declaró la inconstitucionalidad de las secciones 13 y 16 de la Ley de Delitos Sexuales, las cuales a través de la figura de la sodomía penalizaban las relaciones sexuales consentidas entre adultos del mismo sexo. Al igual que otros países del Caribe, 1 Trinidad y Tobago heredó delcolonialismo británico una ley antisodomítica que servía en la hechos para criminalizar las identidades no heterosexuales al tipificar legalmente la práctica del sexo anal como un delito punible. 2 Si bien el cuerpo escrito de estas leyes no explicita ninguna orientación sexual en particular, se han usado en forma casi excluyente para condenar a personas homosexuales y bisexuales; aun siendo de rara aplicación, pesan no obstante sobre las personas que pretenden visibilizar sus identidades y formas de vida, y las desposeen de los mismos derechos de los que goza el resto de la ciudadanía. Con el precedente de Belice en cuanto a la derogación de su ley colonial antisodomítica (2016), hoy Trinidad y Tobago se cuenta entre las repúblicas del Caribe en las se puede ser abiertamente gay sin la amenaza de ser perseguido, juzgado y encarcelado por el Estado como si fuera un delincuente común. Es un primer paso en contra de la LGBTI-fobia institucionalizada, pero marca un cambio de época en la relación del Estado trinitario con la diversidad sexual.

 Y esto ha sido fundamentalmente gracias a la lucha de un activista LGBTI: Jason Jones,que el 21 de Febrero de 2017 elevó una demanda ante la Suprema Corte de Trinidad y Tobago para que las secciones 13 y 16 de la Ley de Delitos Sexuales fueran declaradas nulas e inválidas por cuanto violaban su derecho a la privacidad, a la vida familiar y a la libre expresión, dado que no solo lo discriminaban por su orientación sexual, sino que además lo condenaban a prisión por el solo hecho de vivir libremente su sexualidad y su vida afectiva como cualquier otro ciudadano o ciudadana trinitario/a. Con una larga historia de activismo sobre sus espaldas, 3 Jason Jones logró nada menos que un juez de la corte de Puerto España, capital de Trinidad y Tobago, dictaminara la inconstitucionalidad de ambas secciones, reconociendo de este modo que el Estado no está autorizado a criminalizar las relaciones consentidas entre adultos del mismo sexo, y que la amenaza estatal de enjuiciamiento y persecución que acarreaban estas leyes vulneraban su dignidad y sus derechos humanos. Hasta el 12 de abril la pena que le cabía a quien se lo acusara de infringir el artículo b de la sección 13 de la Ley de Delitos Sexuales, que se corresponde con las relaciones sexuales entre adultos del mismo sexo, era de 25 años de prisión, 4 mientras que el resto de las demostraciones sexoafectivas, consideradas actos de indecencia, eran punibles con hasta 5 años. Si bien estas secciones han sido revocadas y declaradas inconstitucionales por violatorias de la dignidad humana y el derecho a la privacidad, aún no han sido removidas de una ley aprobada por el congreso. Por tanto, para terminar de definir el destino de esta normativa, la Corte estableció una segunda instancia, el 14 de julio, en la que se deberá pronunciar sobre si será modificada o directamente removida en su totalidad de la Ley de Delitos Sexuales.

Entretanto, los grupos religiosos conservadores que operan en el territorio trinitario siguen agitando para que la ley antisodomítica no caiga definitivamente. Ya habían hecho lobby en los momentos previos al pronunciamiento de la Corte con argumentos que apelaban al odio hacia la diversidad sexual desde el fundamentalismo, procurando sembrar el miedo en la población a que la ira divina se descargue en la forma de catástrofes naturales. El día del fallo histórico, llegaron al extremo de agredir físicamente a los activistas y defensores de derechos presentes en las inmediaciones de la Corte. En ese contexto de violencia y fundamentalismo, las acertadas palabras del juez dan en el blanco: “Este no es un caso sobre las convicciones religiosas o morales, sino de los derechos inalienables de un ciudadano que está bajo la Constitución Republicana de Trinidad y Tobago; cualquier ciudadano, todos los ciudadanos”. 5 Rampersad llegó a comparar los prejuicios homofóbicos, encarnados en quienes se oponen a la derogación de estas leyes, con las ideologías que subyacen al apartheid y al Holocausto. Para graficar lo que implicaba su conservación -a la que calificó de puramente vengativa-, apeló a la imagen de un palo o cachiporra sobre la cabeza de una minoría con el solo fin de imponerle la moral de una parte mayoritaria de la sociedad. Afirmó, por último, que con las leyes que tipifican la figura de violación alcanzaba para castigar las relaciones anales no consentidas entre adultos: “El esfuerzo consciente y la acción deliberada para aislar este actividad no consentida del delito de violación es una obvia preservación del aborrecimiento societal hacia la homosexualidad”, declaró en términos que evidencian un profundo conocimiento del modo en que opera la homofobia a nivel institucional. 6

El Gobierno, por su parte, ha actuado de manera un tanto ambigua en cuanto al fallo de la Corte. Si bien, a través de su representante legal, declaró que le corresponde a la Corte pronunciarse al respecto, se tomará un tiempo para considerar cómo impacta dicho fallo sobre el resto de la legislación y de los principios legales vigentes. En la medida en que la potestad sobre la creación de leyes le compete al Parlamento, a criterio del gobierno, la Corte no puede hacer mayores modificaciones sobre lo que ya había sido legislado cuando se redactó la constitución (1976). Por lo tanto, se espera que apele ante el Consejo Privado del Reino Unido, sito en Londres. “Si este asunto se deja a nivel de un dictamen de la Suprema Corte, se corre el riesgo de que otro juez de la Corte se pronuncie con un punto de vista opuesto. Por tanto, el rol del gobierno es importante para que la ley quede firme y la única forma de que esto suceda es a través del proceso de apelación”, 7 sostuvo el Fiscal General Faris Al-Rawi, considerado como una figura moderadamente progresista, pero no demasiado afecta a llevar adelante grandes cambios. Esta actuación por parte del gobierno da cuenta de que existe una cierta tensión entre poderes, ya que la Corte parece estar decidida a saldar el tema el próximo 14 de julio por sus propios medios.


1 Belize, Jamaica, Antigua y Barbuda, Barbados, etc.
2 En inglés buggery, que significa la penetración anal por parte de un varón hacia otro varón o una mujer.
3 https://www.theguardian.com/commentisfree/2018/apr/13/trinidad-homphobic-laws-win- case-commonwealth
4 En 1986 el Parlamento elevó la penalización las relaciones entre personas del mismo sexo a 10 años; en el 2010 volvió a endurecerla, fijándola en 25 años, lo cual nos permite dimensionar la gravitación que tienen los grupos religiosos sobre la política trinitaria
(https://laradiodelsur.com.ve/2018/04/trinidad-y- tobago-decide- despenalizar-la- homosexualidad/)
5 http://www.trinidadandtobagonews.com/blog/?p=11036
6 http://www.trinidadandtobagonews.com/blog/?p=11036
7 https://76crimes.com/2018/04/13/trinidad-plans- appeal-to- keep-its- anti-lgbt- law/

8 https://www.theguardian.com/commentisfree/2018/apr/13/trinidad-homphobic- laws-win- case-commonwealth
9 http://www.bbc.com/news/world-43822234
10 Robert Thomas Daley, medallista y dos veces campeón mundial en su disciplina, hizo su coming out público en el 2013 después de subir un video a YouTube contándole a su seguidores que estaba en una relación con un hombre. Está casado con el guionista, director y productor norteamericano Dustin Lance Black desde el año 2017.
11 http://www.bbc.com/news/world-43822234
12 Después de que la Suprema Corte de las Bermudas falló a favor de una pareja que demandó su derecho a casarse en 2017, legalizando de este modo el matrimonio entre personas del mismo sexo, el Congreso votó que se lo sustituya por uniones domésticas.

 

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